Tras la Guerra Civil fue sanatorio de tuberculosos En su interior se conserva una magnífica escalera de mármol con baranda de madera y hierro torneado, unas impresionantes chimeneas en salones enormes y en la planta alta aún quedaban bañeras para lavar a los enfermos en sus habitaciones. Tiene una capilla y un patio precioso. Sin embrgo algunas estancias fueron utilizadas para el ganado y como pajar. (Información facilitada por Pepe Elías)