Pueyo de Marguillén, en el Valle del Sarrón (Baja Ribagorza, Huesca) es una antigua plaza fortificada en un altozano (como indica su nombe, Pueyo) en la que las casas forman una muralla, con una única calle interior circular. Hoy en día, la muralla de casas aparece interrumpida, como se ve en la foto (vista sur del pueblo) por el derribo de una antigua abadía, que ha dejado una plaza (donde crece el chopo del centro de la imagen). La pequeña iglesia, en un extremo del núcleo, es románica.