Calendario

«  
  »
L M M J V S D
 
 
 
 
1
 
2
 
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
 
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30
 
31
 

BV FÉNIX: Los objetivos y metodología

El Proyecto Fénix realizará un estudio de la evolución en el tiempo de los ecosistemas afectados por incendios forestales recientes. En un área determinada se fotografiarán o registrarán el máximo número de especies vegetales y animales, se realizarán listados de las especies y se comparará la evolución con posteriores muestreos que se realizarán periódicamente (anualmente). Será de gran utilidad para el Proyecto si se dispone de información de la diversidad de la zona previa al incendio, ya que se podrá realizar una comparativa con un ecosistema maduro o semimaduro. De la misma manera, será importante no sólo recopilar el número de especies sino también estimar, si es posible, la abundancia de las mismas. Con esta información podremos valorar y analizar la diversidad del área de estudio con la ayuda de diferentes índices (índice Shannon-Wiener). Sobre las especies vegetales, en cada unidad de muestreo se anotarán todas las especies presentes y, a poder ser, la importancia de cada una como valor de porcentaje de cobertura y de proporción de suelo descubierto.

La metodología pretende definir una estandarización en los Testings BV FENIX que se realicen. Nos debe permitir facilitar la obtención de datos cuantitativos, el análisis y la obtención de conclusiones comparando los datos de una misma zona con una periodicidad definida (interanual, por ejemplo).
Con su realización se pretender observar, mediante la identificación de especies y su registro fotográfico, cambios y sucesiones en las poblaciones que componen la biosfera del área que ha sido arrasada por el incendio a lo largo del tiempo.  
Si bien la composición original forestal y florística de la zona natural quemada determinan su capacidad de recuperación, existen muchos otros factores que también determinan su recuperación. Entre ellos: la climatología, la composición geológica, la reincidencia de incendios...  Además las interacciones y sinergias entre las distintas poblaciones y especies  que recolonizan el lugar son un factor intrínseco a la composición del ecosistema en las distintas etapas de su regeneración. 
Por último, cabe observar que uno de los factores más determinantes para el éxito o fracaso de la  regeneración natural de una zona quemada es la intervención humana, con esto nos referimos a  talas, presencia de maquinaria pesada que compacte el suelo para trabajos forestales,  urbanización, plantaciones con  especies alóctonas o autóctonas,  etc , ..

Los objetivos que perseguimos introduciendo una metodología  son: 

  • Obtener datos cuantitativos de una misma zona para se pueda comparar de un año a otro (con una periodicidad conocida y definida).
  • Establecer una superfície comparable y estandarizada para poder realizar análisis fiables, medir cambios o detectar tendencias poblacionales.
  • Comparar resultados entre varias zonas testeadas,  por ejemplo la relación “número de especies/superficie”.
  • Establecer un  procedimiento de referencia para la organización y planificación de  futuros Testings Fénix.
  • Permitir su propia revisión para ver si el modus‐operandi  seguido es el mas adecuado y lo estamos realizando de forma correcta.
  • Mantener contacto con los organizadores de los Testings Fénix, para adecuar la metodología a sus particularidades, y para detectar posibles mejoras. La revisión de la metodología nos debe dar cierto margen de confianza en cuanto a que los datos obtenidos sean fiables y por tanto también las conclusiones que podamos sacar. 
  • Medir el 'esfuerzo': se necesita tener en cuenta el tiempo dedicado en relación al área, y el número de muestreadores.

La respuesta de la vegetación tras el incendio dependerá de las estrategias regenerativas (rebrote o germinación) que las especies utilicen. En las zonas de clima mediterráneo en lugar de producirse una sucesión serial de comunidades tipo secundario que son las que se registran después de una perturbación, se suele producir una autosucesión, debido a su capacidad de formar renuevos o de germinar tras el fuego, las mismas especies que estaban ya presentes antes del incendio volviendo a aparecer inmediatamente después. Pero lo que suele ocurrir, más bien, es un retroceso en el proceso de sucesión ecológica o sucesiones regresivas que van hacia etapas inmaduras del ecosistema.
Es importante tener en cuenta si se produce una recurrencia de incendios en una misma zona, ya que este hecho provoca una disminución de la resilencia de los bosques y matorrales, es decir, una pérdida de la capacidad de un sistema para retornar a las condiciones previas al incendio. Intervalos de tiempo más cortos entre incendios implican una disminución en la resilencia del ecosistema debido a que las poblaciones vegetales no han alcanzado aún el estado reproductivo completo o no han tenido suficiente tiempo para restaurar los recursos usados en el crecimiento post-incendio. Diferentes estudios han determinado que el recubrimiento vegetal disminuye significativamente cuando los incendios tienen lugar en intervalos cortos de tiempo, menores de 11 años, incluso en los ecosistemas mediterráneos con un reconocido potencial de recuperación post-incendio.
El año 2012 fue especialmente severo en incendios: el fuego arrasó 209.855 hectáreas de superficie forestal en nuestro país. En cuanto a las superficies afectadas, tanto la arbolada como la total forestal, superan en un 117,3 % y 82,9 % respectivamente, la media del decenio 2002-2012. Son datos oficiales publicados recientemente por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Incendios Forestales en España 1 enero – 31 diciembre 2012. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Con toda la información recibida y teniendo en cuenta los diferentes factores abióticos de cada zona, precipitación, altitud, etc., se analizará la evolución de los diferentes ecosistemas objeto de estudio.

Gracias por la implicación y participación de todos y a Antonio Ordoñez por la idea original del Proyecto.

El Equipo de Conservación de Fotografía y Biodiversidad